lunes, 7 de mayo de 2018

CHISTE DEL LUNES. PEQUEÑA HISTORIA.


¡¡¡BOICOT…BOICOT!!!


En el primer día en su nueva casa, un hombre va a hacer la compra a un colmado del barrio.
No necesita lista, sabe bien lo que precisa.
Cuando le toca el turno pide.
-Un paquete de kilo de arroz de Calasparra…
¡¡Boicot!!-Grita una mujer que estaba detrás de él.
El señor se vuelve extrañado.
- ¿Y qué pasa con el arroz de Valencia? - Le increpa - ¿Ese no es bueno para usted?
-Es que… el de Calasparra no se me pega cuando hago la paella.
-Ya. - Contesta la mujer. -Que excusa más tonta.
- ¿Algo más señor? – le pregunta la dependienta.
-Querría un litro de aceite de oliva virgen extra de Jaén, por favor.
-¡¡¡¡Esta sí que es buena!!!!-Grita un hombre en la cola. - ¿Qué tiene usted en contra del aceite de Extremadura?
-Me resulta más oloroso el de Jaén, pero el de Extremadura también está muy bien. -Contesta el hombre tranquilo.
-Ya, se veía venir, ¡boicot a Extremadura!- Grita levantando un brazo.
El hombre se encoje de hombros y sigue pidiendo,
- Desearía un par de pimientos rojos de La Rioja, por favor.
-¡¡¡Esto es increíble!!!- Chilla una señora. - ¡Dónde estén los pimientos de Navarra, que se quiten los demás!
- ¿Algo más? - Le pregunta impasible la dependienta.
El hombre se gira y traga con angustia.
-Necesitaría…-Dice con miedo- Garrofón de Valencia.
Todos asienten.
El hombre se envalentona.
-Y quiero un pollo de corral criado con maíz.
-¡¡Se me llevan los demonios!!- Grita una mujer- Mi hijo tiene una plantación de cebada. ¿Quiere usted boicotear a mi hijo?
Al hombre le empiezan a castañear los dientes. Pero necesita unas buenas gambas.
- ¿Alguno de ustedes, tal vez, son originarios de zonas de mar?
Para su tranquilidad, todos niegan con la cabeza.
-Bien, pues necesito unas gambas rojas de Denia, por favor.
- ¿¿¿Qué??? ¿Ahora quiere boicotear a mi hijo? -Chilló furibundo un viejito de la cola.
- ¿Pero no me han dicho que no son ustedes de zona de mar? -Dijo a media voz el hombre.
-No. Pero mi hijo trabaja en la lonja de Almería.
El hombre ya no sabía qué contestar cuando la dependienta le dice:
- Ya veo que usted va a preparar una paella. ¿No necesita azafrán de la Mancha?
-No. Gracias, mi suegra es peruana y nos trae cúrcuma.
-¡¡¡Boicot al azafrán de Castilla la Mancha!!! -Grita una señora que, levantando el bastón, le atiza dos bastonazos con una facilidad pasmosa.
El hombre, sudando, huye despavorido, abandonando la compra encima del mostrador.
La dependienta sin inmutarse y tras explotar un globo que había hecho con el chicle que estaba mascando, dice:
>>El siguiente<<

Cuando llega su mujer del trabajo, cansada, pensando sólo en la fiesta de mañana, se tumba desfallecida en el sofá nuevo. Después de resoplar un poco le pregunta si ha comprado todo lo que necesita para preparar la paella de mañana, más un buen pollo para asar. Es la inauguración para los amigos y familia de su nuevo hogar, en este dulce y apacible barrio.
Cuando él le termina de contar lo que ha sucedido aquella mañana, ella desesperada le contesta:
-Mañana, a primera hora vienen todos y no vamos a tener nada preparado para darles de comer. ¡¡¡Me quiero morir!!!
Él contesta tranquilo.
-No te preocupes, no somos budistas, no tenemos que elegir, somos católicos, sólo tenemos un Dios.
Y él estaba seguro de no equivocarse de denominación de origen.