lunes, 23 de abril de 2018

CHISTE DEL LUNES. PEQUEÑA HISTORIA.


EL FUTURO DEL NIÑO… Y DE LOS DEMÁS.

Una mamá, cierta mañana, mientras prepara el desayuno, pregunta amorosa a su hijo pequeño que es lo que le gustaría ser de mayor.
El niño la mira dudando.
La madre intentando ayudarle, le sugiere:
- ¿Abogado tal vez? Se te da bien hablar en público.
- No me metas en un juzgado.- Contesta el niño.
- ¿Arquitecto quizá? Siempre te han gustado los planes a lo grande.
- Lo de los ladrillos no está mal.
- ¿Doctor en medicina? – interroga indecisa.
- Muchos enfermos que visitar. -Contestó categórico el niño.-Se me puede pegar algo.
- ¿Biólogo tal vez? -Pregunta dudosa.
- Puede ser, me gusta el trato con bacterias. - Parece sonreír.
La madre atisba una posible decisión.
- Pero no.- Reflexiona el niño. - Me gusta ahondar, ver el terreno que piso y lo que puedo sacar.
A la madre se le pone una cara…y es que su Juanito sólo tiene cinco años.
Pensando que se ha pasado de propósitos baja un poco el escalafón.
- Albañil, buena profesión es…ya sabes que la yaya siempre está llamando a  alguno, trabajo no te faltaría.
- Ummmm.- El niño lo piensa- Mal no me vendría alguno. Siempre hace falta tapar algo.
- ¿Fontanero? -Pregunta la madre
- Ufff, ¿el agua lo limpia todo, o necesitaría un limpiador profesional?
La madre no da crédito.
- ¿Telefonista? - Sugiere con miedo.
- No me fio un pelo, ¿estarían pinchadas las líneas?
-¡¡ Hijo, por dios!!  Pues pizzero.
-Yo no soy de repartir masa. -Contesta el niño mientras da el último bocado al pan con tomate y jamón serrano.
-Pues hijo ya me dirás lo que quieres ser, algo, al menos que te haga subsistir, tu padre y yo no vamos a estar siempre aquí para mantenerte.  Algo habrá que te apetezca, alguna cosa. Tienes que pensar en lo que más te guste. Eres carismático, caes bien, tienes don de gentes y sobre todo sentirte a gusto con tu trabajo.
A Juanito le hicieron chiribitas los ojos
- Ganar dinero…- Dijo Juanito.
- Eso también, no estaría mal que te pagaran de acuerdo a tus posibilidades.
-¡¡Mamá, ya sé lo que quiero ser!! Me va a dar de comer, voy a trabajar poco, viajaré mucho, os pondré un pisito. Y casaré bien a Marta.
La madre no se lo cree. Marta tiene ya los dieciséis y la verdad es que no promete mucho.
-¿Los carteros todavía reparten cartas?
La madre tuvo esperanzas.
- Entrar en correos no estaría nada mal. -Le dijo.
Juanito sólo pensaba en los sobres.
-Ya lo sé, quiero ser… ¡¡¡Quiero ser político!!!
La madre saltó literalmente por los aires, el niño había salido al tío Ambrosio, el más ruin y ladrón del municipio. Tanto era así,  que al pueblo, los de la comarca, le cambiaron su bonito nombre de Villa Azucena por Villa Chorizo y compadres.