lunes, 5 de noviembre de 2018

CHISTE DEL LUNES. PEQUEÑA HISTORIA.


LA OBRA DE TEATRO

Ella escuchaba la radio dando los últimos toques a una prenda, mientras la plancha de la lavandería llenaba de vapor la estancia.
<<Es la mejor obra de teatro que se ha representado hace años en Madrid>>- Decía convencida una voz que salía del transistor.
A ella le hicieron chiribitas los ojos. Siempre había querido ver a ese actor en directo. Tan elegante, galante y seductor…
>>Una buena obra de teatro ¡señor! que hace tanto tiempo que no voy al teatro… bueno, ni al teatro ni a nada, que ya no salgo de casa más que para ir a trabajar<< - Pensó la mujer. >>Ya sé lo que le voy a pedir a Pepe por mi cumpleaños<<
Llegó a casa ilusionada. Ya llevaban viviendo juntos casi un año, y este sería la primera vez que celebraran su cumpleaños.
Ella desde la ducha le decía toda ilusionada:
-¡¡Pepe, ya sé lo que quiero por mi cumple!!
-Dime princesa-le contestó él mientras en la cocina olisqueaba la cena que ella acababa de preparar.
-¡¡Quiero ver una obra…!!
-¿Qué quieres qué…?- Preguntó sin poder entenderla bien.
Ella siguió hablando y hablando, contándole con todo lujo de detalles la sinopsis de la obra. Un hombre elegante, maduro…
-¿Qué te parece? – Le preguntó mientras se secaba el pelo- ¿Es o no una buena idea? Es genial-Continuó- Vamos a reírnos, mientras no hacemos nada. Por fin, ver a alguien trabajar y nosotros sólo disfrutamos.
-Lo veo un poco raro, me parece una frivolidad-Dijo Pepe mirando al suelo. -Sabes que yo no soy mucho de eso.
-Ya lo sé cielito. – Le contestó. - Antes de conocerte me gustaba mucho ir a ver esas obras.
-Mira, lo que tú quieras, con tal de que te haga feliz. - Contestó Pepe mirando al cielo.- Pero…Es que no lo entiendo bien ¿Qué quieres ir a ver realmente?
-La emoción. El observarlo todo desde cerca - Respondió ella cariñosa. –¿Tú nunca has ido? – Ante el movimiento de cabeza negativo  de él, le contestó- Será toda una experiencia para ti, amor. Ya verás como le coges el gustillo. 
A él le dio un vuelco el corazón. Los ahorros iban muy bien, pero…eso…no sabía cómo iba a afrontarlo
>>Dios mío. Pensó.  Después de ver una obra, la cosa siempre va a más.>>
Y llegó el gran día:
Después de más de una hora en el baño acicalándose, ella salió toda peripuesta, y allí se encontró con Pepe, vestido con unos vaqueros viejos y una camisa de franela. No le dio algo porque no quería morir el mismo día en que nació.
-Pero cariño…-tragó saliva- ¿Crees que ese es un buen atuendo para ir a ver la obra?
-Creo que es mejor que lo que te has puesto tú. -Contestó.
Ella decidió que no le cogería del brazo, disimularía que no iba con él, y cuando se apagaran las luces ya nadie se fijaría en él. ¡Si al final iba a tener razón su madre!
-¿Has llamado al taxi? -Preguntó ella mientras se retocaba los perfectamente pintados labios.
-¿A un taxi?- Preguntó extrañado.- ¿Para qué si es aquí mismo?
Ella dudó y le preguntó si llevaba las entradas.
-¿Pero es que se necesita entradas para ir a ver eso?- Preguntó con los ojos como platos.
Ella no se rindió, fue a buscar la caja de las emergencias y vació los billetes en su bolso, si había que comprar en la reventa, lo haría.
Ella caminaba erguida, tiró hacia la calle principal, ella llegaría en taxi.
-Espera. - ¿Dónde vas? - Le preguntó él.- Es hacia la izquierda cariño.
Ella le siguió hacia la izquierda porque ya había perdido el Norte.
Llegaron a un descampado, era viernes por la tarde y los obreros ya estaban recogiendo. Ella se quedó mirando un edificio en construcción.
-¡¡¡Señor, señor!!!, pero… ¿Qué es esto? ¿Dónde está él?
- ¿Él? - Pregunto, entre confundido y rabioso. - No sé qué quieres ver cariño, los obreros ya se van y no vas a poder verlos trabajar, todos sudorosos. Esta nueva afición tuya me parece muy morbosa, por lo que sepas, que ahí te quedas, y no pienso darte mis ahorros para que te compres un pisito aquí. -Le dijo todo serio.-
 Ella se dejó caer encima de un bloque de hormigón, mirando aquello y sin entender nada  y mientras Pepe se iba se le oía hablar:
-Ya tenía razón mi madre, no podía ser cierto una mujer tan ahorradora y trabajadora, me vuelvo con la Tere, que, aunque es un poquito vaga y muy sucia, al menos no pendonea.







lunes, 15 de octubre de 2018

CHISTE DEL LUNES. PEQUEÑA HISTORIA.


DAR VUELTAS Y VUELTAS
Un hombre llega tarde a casa, completamente empapado.
La mujer, al oír el golpetazo que da la puerta al cerrarse se levanta asustada.
-¡¡Cariño!!-Grita el marido. – Tengo que contarte algo espantoso.
-¡¡Dime, por Dios, dime!!- Apremia la mujer.
-Un hombre iba andando, se ha tropezado, ha intentado mantenerse en pie…
- ¿Qué le ha pasado al pobre hombre? - Pregunta histérica la mujer.
- ¿Ehhh? ¡Ah! …Nada- contesta moviendo fatuamente la mano. - Ha continuado andando como si tal cosa.
- ¿Entonces? -Pregunta extrañada la mujer, mientras se rasca con fuerza la frente. ¿Qué es lo que ha pasado?
- Que llovía, y mucho.
-Ya lo veo. - Contesta mirando el charco que se ha formado bajo los pies de su marido. -Pero… ¿no dices que ha pasado algo espantoso?
-Sí, querida, sí. Ha sido algo que nunca olvidaré. - El hombre se tambalea, parece perder pie. - Y cuando te lo cuente, querrás que aquello nunca hubiera sucedido.
-Empieza por Dios, empieza. -Suplica ella.
-Ha sido cerca del garaje… Algo terrible, espeluznante.
- ¿Has estampado el coche contra la puerta del garaje? -Pregunta perpleja. -Mira que te digo que tarda en abrirse.
-No, por Dios, no-Contesta tranquilo. -Ha sido el niño, el hijo de los vecinos que venía en bici hacia mí.
-¡¡Dios Santo!! – Exclama ella. - ¡No me digas que has atropellado al vecinito!
_¡¡Por favor!! Ojalá hubiera sido eso. No, esto ha sido mucho más atroz.
-¡¡Dime ya por Dios qué pasó!!- le increpa la mujer mientras intenta con dos dedos apretarse un bulto en la frente, que, con la presión del momento, parece palpitarle.
- ¿Quieres que te cuente qué pasó? ¿Así de golpe?
- ¡Sí, Por Dios! ¿Qué ha pasado tan terrible?
-Pues tú lo has querido. Al salir del coche…, al salir del coche, desplegué el paraguas que mamá me regaló, y… -Las lágrimas no le dejan continuar- Por mirar como el niño conducía la bici, no pude controlar el fuerte viento que de repente se levantó…
- ¿Quieres ir al grano de una puñetera vez? - Le contesta ella, perdiendo la paciencia. - ¿Qué es lo que ha pasado?
Él la mira quejumbroso, no siente empatía en ella. Y por un momento quiere hacerla daño.
-Llegó una ráfaga de viento, no pude controlar el paraguas, y éste terminó destrozado ante la misma puerta de casa. No pensaba mostrártelo, pero viéndote tan fría, aquí lo tienes.
Y tiró el paraguas totalmente quebradas las varillas, a los pies de su mujer, que atónita se lo quedó mirando.
-Tú lo que eres es un completo sinvergüenza- Grita histérica la mujer. - ¿Por esa mierda de paraguas de tu madre, me tienes aquí intentando dilucidar qué es lo que te había pasado? - Grita histérica la mujer.
- ¿Y cómo querías que te lo dijera? - Pregunta ofendido el marido.
-Yendo al grano, joder, yendo al grano. - Contesta ella, gesticulando locamente.
- ¿De veras quieres que vaya al grano? - Pregunta él.
-Pues claro, leches, que me tienes más que harta con las películas que te montas.
-Pues voy al grano. - Dijo el marido. - Tú te lo has buscado, que le tenía yo ganas a ese “granito” tuyo.
Se remangó la chaqueta y allí mismo dejó la frente de su mujer hecha cisco.