lunes, 3 de septiembre de 2018

CHISTE DEL LUNES. PEQUEÑA HISTORIA.


EL NUEVO CENTRO DE SALUD

Todo estaba controlado en casa hasta que mi hija cumplió los veintiuno. En el seguro médico privado de la empresa de mi marido, tendríamos que pagar el doble. Lo consultamos con ella y nos dijo que no. Nos adujo que no caía enferma hacía años, y era tonto gastar un dinero, que en realidad hacía falta en casa.
 Que ella iría al médico que le asignaran, como todas sus amigas. Derecho a ello tenía, pues cotizamos religiosamente a la seguridad social.
Nos fuimos al centro de salud que nos correspondía.
Pedimos turno, e hicimos nuestra cola, detrás, por supuesto  de la línea azul. Esperamos y esperamos, pero no perdimos la paciencia, aunque ganas no nos faltaron, al menos a mí.
Cuando nos tocó, mi hija me empujó hacia adelante, le cuesta comunicarse con los extraños. Y yo como buena madre que me considero, intenté explicar al funcionario de turno el problema.
-Buenos días. -Dije educadamente. - Nos han cambiado de centro de salud, ahora está aquí, más cerca- sonreí.
Mi sonrisa pareció saberle a poco.
-Mi hija necesita renovar la tarjeta sanitaria y que le asignen un nuevo médico.- Le dije conciliadora.
-Ya.
-Mire, aquí tiene los datos.- Se los ofrecí.
-Ya.
-Es que mi hija, aunque no necesita pedir cita con su médico, quiere tener la tranquilidad de que su…
- Señora, por favor.- Me levantó un dedito y me hizo callar.-Su hija…¿Es mayor de edad?
-Sí, tiene veintiuno.-Contesté sorprendida ante su gesto despreciativo.
-Pues déjela hablar a ella.
Me miró con cara de superioridad, y entonces con toda la tranquilidad del mundo , le dije a mi hija, que es sorda de nacimiento, que le dijera por signos a este hombre tan listo lo que ella necesitaba.
Todavía estamos allí. Y allí seguiremos ,no se sabe por cuánto tiempo, porque cada vez que intento traducir su lenguaje de signos ,que este hombre no comprende, el hombre simpático, detrás del mostrador, me sigue diciendo, con su sonrisa ignominiosa y su dedito en alto:
-¡¡Déjele hablar a ella!!








lunes, 13 de agosto de 2018

CHISTE DEL LUNES.PEQUEÑA HISTORIA.


RIVALIDAD HASTA EL FIN
Algo me pasa, no sé con certeza que es, me miro al espejo y me veo como siempre, cana más o menos, pero noto algo raro y me descompone el no saber qué es.
Lo dejo estar, ya saldrá, siempre me he cuidado mucho y no será nada grave.
Cuatro días después, la llegada del anuncio de la muerte de mi suegra.
Yo no lloro, que luego vienen las bolsas bajo los ojos, y total para qué, nadie me está mirando.
Dos días antes del sepelio plancho el traje azul oscuro de Mariano, y saco mi entallado vestido negro que me queda como un guante. Presumida me lo pruebo por si me queda mejor con el pelo suelto o con un deslumbrante moño.
 ¡¡Hija de la gran puta de mi suegra!! Ha adivinado que he cogido cuatro malditos kilos, para ir y morirse justo ahora.
Me imagino a la suegra desde el más allá cómo se ríe.
No hay tiempo de mortificarse ni de dietas absurdas.
Llega el día de las exequias y me dispongo a ponerme guapa, pero dado la triste noticia, me pinto una raya con lápiz gris debajo de los ojos, poco, que tampoco hay que excederse. Después de peinado, un alto moño con su cinta negra y todo, me dispongo a ponerme mi vestido de estricto negro.
A mi suegro le ha dado por esparcir sus cenizas donde pasaron su luna de miel. En Noruega, y en este mes. Nadie se explica esa decisión. Bueno, yo podría, pero no me interesa. ¡¡ Lo que pueden hacer unas fotos antiguas, y ciertas historias inventadas!!
Necesito un buen chaquetón de piel, sintética por supuesto, mi marido no se niega al gasto extra; todo sea por su madre. Me queda genial, me da calor y cubre cierta parte del vestido donde la cremallera no llega a cerrar.
Ahora la que se ríe soy yo.
Yo calentita, y tú, querida suegra…bien lejos.