lunes, 24 de abril de 2017

CHISTE DEL LUNES.




El BOCATA
No era el mar, pero se le parecía. Agachado miraba como aquel remolino me recordaba a mi infancia en Alicante. Ella volvió a pulsar la cisterna, y añoré de nuevo las olas de el Peñón de Ifach. Sabía que aquello no podía acabar bien, no olía a agua salada sino a mi propio y fétido vómito.
Ella reía, yo lloraba. Sabía que me perseguía hacía semanas, Nunca creí que llegara a esto. Pronunció bien clarito:
>> Dame los apuntes, o te quito el bocata<<
No sé qué me pasó.
Yo los apuntes se los hubiera dado por un beso, pero el bocata de morcilla de mi madre, ni muerto.
Y allí quedó ella, tumbada en el frío suelo del baño, sin apuntes y sin el bocata.