lunes, 7 de noviembre de 2016

LUNES. EN VEZ DE CHISTE, HISTORIA DE CHISTE.



EL FIASCO

-Emergencias, ¿Dígame?

- He abierto la puerta de la cocina, ha sido después de ducharme, con la toalla aún enrollada en la cabeza. Y estaba allí. Tirado en el suelo justo debajo del armario principal. Yo esta vez no he sido. Lo juro por Dios, ni siquiera le había visto antes. Tal que lo primero que grité fue:
-¡Yo no he sido!
Aunque nadie me oyó, pues no hay nadie en la casa. No sabía qué hacer, intenté moverlo con el pie, pero es que soy muy sensible a estas cosas. No parecía muy grave la cosa, pero el suelo estaba todo inundado y las paredes manchadas.

-Señora, contésteme, ¿le ha tomado el pulso?

_¿El pulso? ¿Está usted loca? ¿Con qué intención?

-Pues por si todavía está vivo, le voy a mandar una dotación a su casa con una ambulancia.

-Sí, gracias, que me siento mareada.

-No era para usted, pero bueno, mando dos.

-Dese prisa, que va a venir mi hermana y cuando vea esto no sé qué va a pasar.

- ¿Es su hermana agresiva? ¿Esto ya ha sucedido otras veces?

Hablando con la dotación ( Oye, llama a la policía, creo que tenemos un par de hermanas psicópatas)

-Sí, es que soy así, no lo puedo evitar, pero mis hermanas se enfadan conmigo cuando lo dejo todo sucio. Pero esta vez le juro por mi padre, que yo no he sidooooo.

Hablando con la dotación (Avisa que son más de dos)

- Seguro que ha sido la imbécil de Marisa, y me quiere cargar a mí el muerto.

- Tranquila, ya van de camino. Usted no se preocupe de nada, todo se va a solucionar.

Hablando con la dotación (Avisa que no sé con lo que se van a encontrar)

-Mire, no es mi intención hacerlo, sólo que no lo puedo evitar. Vengo de la compra, ¡Porque eso sí! A la compra me mandan a mí. Y luego se sorprenden de lo que traigo conmigo, y siempre termina mal. Yo intento limpiarlo todo, en el pueblo lo enterraba en el jardín y nadie se enteraba.

Hablando con la dotación (Esto es grave, llama a la guardia civil)

-Estoy muy mal señorita, esto es francamente un desastre. No sé qué voy a hacer.

-Usted cálmese, enseguida llegarán mis compañeros, usted ábrales la puerta y pónganse en sus manos.

-Que traigan una fregona, que ayer se me olvidó comprarla y Luisa me va a matar.

-Usted no se preocupe, que ya lo arreglan todo mis compañeros.

-Y traigan algo para quitar el olor, por Dios.

-En cuanto se lleven el cuerpo, el olor desaparecerá, no se preocupe.

-¿Qué cuerpo?

-¿No dice usted que se ha encontrado un cuerpo al entrar en la cocina?

-¿Quién ha dicho nada de un cuerpo? Es que me he encontrado un bote de pepinillos reventado en el suelo, y mi hermana Marisa es muy puntillosa.

- ¿Y para eso llama a emergencias?

--Es que hay cristales por todo el suelo y no puedo llegar a la licuadora para hacerme el zumo.

-¡Me cago en la leche!

-No. Leche no puedo tomar, que me sienta mal, es zumo, que me lo ha recetado el doctor.

-¡¡¡Para eso llame usted a un vecino, no a emergencias!!! Sólo llame si es algo grave, un accidente o alguien herido. ¿Entendido?

- Sí hombre ¿Se cree usted que estoy loca?, si Marisa o Luisa hubieran vuelto a matar a alguien, ¿cree usted que yo les llamaría? ¡Son mis hermanas por Dios!

-¡Pluff catapluff!!

-Señorita, señorita….. Vaya servicio de asco que dan. Ahora no sé cómo voy a recoger el bote de pepinillos y qué hacer con este olor a vinagre. Bueno, pues no tengo otro remedio que comérmelos a todos, ñam ñam, pues vaya, ¡¡¡no están nada mal!!