miércoles, 26 de marzo de 2014

RELATO : CRISIS EN EL HORMIGUERO.



 RELATO ESCRITO BASADO EN EL DIBUJO DE LOLA  QUE ESTARÁ EXPUESTO EN :




Exposición Colectiva
De Ilustración
Inauguración 28 de Marzo
A las 20:30 h

28 de marzo – 8 de mayo
De lunes a viernes de 11:00 a 14:00 h y de 17:00 a 20:00 h
LaSalita C/Manuel Llaneza 44, Gijón



Hoy,  una fresca mañana de otoño está revolucionado  el hormiguero. La cámara de su majestad Carlota III está vacía. Todas las hormigas están preocupadas y extrañadas, todas menos una, Julieta. Ella  recuerda los gustos de la reina, su parecido con su abuela Carlota I  aficionada a viajar, a conocer mundo, a las diversiones, a las fiestas.

Por eso cada cierto tiempo Carlota III alegando falta de oxígeno, emprende un viaje que dura unos días, a su regreso siempre está menos inquieta, más relajada, más preparada para mandar, más en su papel de majestad serenísima.

Esta vez al cabo de varios días, llega loca, desquiciadita de los nervios, sin parar de hablar, sin cesar de repetir, CRISIS Y UNICORNIOS, CRISIS Y UNICORNIOS…, sin explicarse.

Habla tan deprisa que es imposible entenderla, la dejan estar… sentadita en su trono, sin preguntarla, ellas siguen oyendo la cantinela, que las tiene aturdidas.  ¡Qué se le va a hacer! Que nadie diga que no son pacientes. Giran por el hormiguero pidiendo al ser supremo que la reina calle, pero Carlota III no se cansa. ¡Y dale que dale, qué martirio!

__ ¿Pero qué han hecho ellas para merecer tal castigo? __Se preguntan.

  Aunque Julieta no es muy culta algo ha leído,y sabe que  los unicornios son unos animales mitológicos, por lo tanto sólo existen si los imaginas, en cambio, lo de la crisis es otro cantar…   La conocen,  llevan siete años soportándolo,  han tenido que adaptar su sustento a la situación, pues  parece que hasta la Naturaleza se ha aliado con la crisis y llevan años sin encontrar esas semillas tan deliciosas

 A pesar de la situación delicada, tienen  preparados suficientes botes de conservas a base de compotas de setas que crecen justo encima de la entrada de su hormiguero. 

Con la ausencia  anímica de la reina, que sigue con su mantra, “CRISIS Y UNICORNIOS”… El tiempo se les echa encima, hay que tomar varias  decisiones  antes de sellar el hormiguero para pasar el invierno. Hay que resolver el misterio, averiguar qué es lo que ha afectado tanto a Carlota,   despejar esa incógnita de unicornios, entender cuál es la causa de que  se encuentre  en tal estado y darle solución. Ante semejante situación, nuestra Julieta, decidida,  toma las riendas   y para tranquilizar  a sus compañeras decide pronunciar un discurso.

__ Compañeras. __ “Los pequeños han crecido, se desarrollan con  normalidad. ¡Son felices! (normal, ¡no se enteran de nada!)  .La despensa  está medianamente surtida, quedan pocas cosas por hacer antes de que llegue el crudo invierno,  por tanto, no preocuparos, aquí esta Julieta, para ayudar. Todo va a salir bien. Y con la frase  __“¡Hala todos contentos!_ que significa todos a la tarea, disuelve la reunión.

Al amanecer del día siguiente, cuando todo el hormiguero duerme, nuestra protagonista se pone en camino. Cuando el Sol está en lo alto divisa el campanario de  la iglesia, está cansada, pero el interés que tiene por encontrar respuesta, le da el ánimo suficiente para continuar hasta llegar donde forman una línea  muy larga  muchos  humanos parados.

Levanta la vista y ve caras esperanzadas, y un letrero blanco con letras negras que  le llama poderosamente la atención. “CRISIS Y UNICORNIOS”.

Una vocecita le pregunta :__ ¿ Es usted la última?__

__ Sí . Soy yo .  Le contesta al niño.

La cola avanza y cuando le toca el turno, una señora muy amable le dice:

__Para vosotras, ¡tenemos estas mantas de microfibra!, verdaderos tesoros para el invierno.

Julieta está encantada, la señora ha adivinado lo que necesitan, coge esa manta de colores con sus pinzas y comienza el camino de regreso.

 Pero antes vuelve la vista atrás y mira de nuevo el  letrero que preside el centro de ayuda de las Hermanas  de la Caridad. Besa la manta y agradece a todas aquellas personas que han marcado la cruz en las declaraciones de la Renta, eso que los humanos llaman sacarles la sangre.

 Todos sabemos que las hormigas pueden transportar cincuenta veces su propio peso, y es una manta tan liviana, que  Julieta consigue llegar al hormiguero sin problema.

Sus compañeras salen a recibirla y la ayudan a  introducir  la linda mantita en el hormiguero.

¿Por qué será que cuando la reina escucha todo el alboroto se  olvida del dichoso mantra y se queda muy relajadita? ¿Será que  ha conseguido lo que  sus súbditos necesitaban sin siquiera   mover un  sólo dedo?

P.D: Estamos seguras de que sabéis, que las hormigas no tienen dedos, ¡pero es que las metáforas son tan  elegantes!  ¡  Y nos gustan tanto!... Ahhh…

Y colorín colorado esta historia se ha acabado.