viernes, 11 de octubre de 2013

RELATO : CANSADO





Nos conocemos desde que me mudé al nuevo apartamento, recién salido de la clínica.

No quise volver al antiguo barrio, demasiados recuerdos. Demasiadas miradas. Sí, tuve un pequeño brote psicótico
  Y ???

Aquí en esta pequeña estancia  empecé a encontrarme solo. Luego apareciste.

 Al principio nuestra relación era platónica, después nos acostúmbranos a compartir el apartamento. Tú me aceptase, no vi  en tus ojos la etiqueta de loco.

Te veía por las mañanas, era como ver a una amiga, al menos sabía que seguía vivo. Pensaba en ti mientras volvía de la terapia , me hacía ilusión verte, al menos alguien me esperaba en casa. Después  empezó el cansancio, y es que eres cansina hija, no me dejabas hacer nada, aburridito me tenías. Y te lo dije bien claro.

__ Si quieres una convivencia armoniosa , mantente en tu sitio.

Al principio parece que lo comprendiste y  no me molestaste más con tus continuas persecuciones.

Tú allí y yo aquí, guardando las distancias.

Pero como todas las de tu género  no pudiste aguantar mucho y volviste a asediarme. Hija  no me dejabas ver la tele, te ponías en medio. Y aguanté, no sabes cómo te he aguantado, pero lo último no.

Nada más abrir la tartera con el estofado de mi madre , viniste a querer comértelo, y yo el estofado de mi madre no lo comparto con nadie.

Chica que quieres que te diga , me has hartado, fui a la cocina cogí el matamoscas y te dejé pegada contra el mantel.

Lástima, me lo había bordado mi madre, ahora tendré que lavarlo, ni muerta me dejas en paz.