viernes, 20 de septiembre de 2013

RELATO DE HUMOR NEGRO : CUANDO LA PACIENCIA SE ACABA.






Aquel día a ella se le agotó la paciencia. En realidad no sucedió nada distinto, tal vez fue por eso , porque todo seguía igual.

Fue igual la forma en la que él se desperezó, fue igual la forma en la que se levantó de la cama dejándola completamente destapada. __¿Es qué es tan difícil poner un poco de cuidado?.__ Se preguntaba ella.

Pero era como hablar con un sordo, se lo había dicho mil veces:
__ ¡Pepe, que me destapas!.
 Y Pepe rascándose sus partes bajas decía:
__ Ahhhh, yaaaaa.
 Al día siguiente tres cuartas de lo mismo.

Y ese  cepillarse los dientes , que más parecía un alce frotándoselos  contra un  manzano …¿Acaso no tenían una puerta en el baño?. Bien que la usaba cuando quería.  Ahí estaban de prueba las misteriosas veces que desaparecía con esa revista que él creía que estaba bien  escondida  debajo de la camiseta.

Lo de siempre,  ella terminaba desvelándose  y levantándose bajaba a preparar el desayuno.

__Eso sí .__Se decía a sí misma mientras metía el pan en la tostadora.__Tú mete un poco de ruido mientras ve el partido de futbol en la tele , y no sabes la que te espera. __Joder, que es que estoy harta… no.  ¡Muy harta!. __ Decía en voz alta mientras vertía la leche en el cazo__ Joder que un día cometo una barbaridad. Ya no aguanto más a este hombre.

Y sollozando sobre el cazo  ya no se sabía qué  parte había de leche y qué de lágrimas.

En la radio , en su información matinal sobre el tiempo dijeron que había que tener mucho cuidado con las placas de hielo si se pensaba ir en coche hacia el Norte.

El bajó a desayunar, ni siquiera dio los buenos días, cogió las tostadas y comenzó a untarlas de mantequilla y mermelada.

Ella le pidió que a la vuelta le trajera el pedido del súper.

__Coge la bicicleta y haz un poco de ejercicio.__ Contestó  mientras masticaba con la boca abierta el gran bocado que le había dado a la tostada. __ No te vendrá mal, se te ve un poco fondona.






Con lágrimas en los ojos  fue al baño a recoger toda  la ropa sucia que él había dejado tirada de mala manera en el baño.

Mientras metía la ropa en la lavadora pensó  que era una lástima que su marido tuviera, hoy precisamente, que coger la carretera que iba hacia  el Sur.

__¡ Pili, Pili. Pili !. ¡Dónde estará esta mujer !.__Gritaba su marido desde la cocina. __ ¿Dónde está mi bocadillo para el almuerzo?.

Y a Pili algo le hizo clic en su cerebro. Bajó hasta el garaje y manipuló el GPS del coche.__No__ se dijo __ hoy no llegarás a tiempo a tu reunión.

Minutos después, con su  bocadillo  bien guardado en la cartera, Pepe  fue al garaje  a sacar el coche.

Le arrancó  y puso a tope la calefacción, tanto que antes de  salir de la urbanización los parabrisas delantero y trasero quedaron completamente empañados.

Limpió  lo mejor que pudo con  una bayeta la parte del cristal que estaba enfrente de su cara, pero aun así no conseguía distinguir bien el camino. No se preocupó en absoluto, encendió el GPS que tenía marcado con su ruta y siguió sus indicaciones.

Bastantes kilómetros después empezó a intuir que algo no iba bien. Tuvo la certeza absoluta cuando comenzó a subir una cuesta que no recordaba. Parece ser que el coche tampoco la recordaba pues giró en redondo y huyendo de ella cayó pendiente abajo.

__¡ Ay Dios mío!__ Gritó  Pepe ­­__¡¡¡¡Qué va a ser de mí !!!.

Y  qué fue de él se supo dos semanas más tarde cuando se descongeló el hielo de la autopista hacia el Norte y  los operativos de emergencias encontraron su coche. Aseguraron a su viuda que  no sufrió .

__Debió morir en el acto__ Le dijeron.__Pues el bocadillo de salchichas que llevaba en su cartera estaba sin tocar.

__¡Qué lástima , con lo ricas que me habían salido aquella mañana!.__ Pensó Pili.

En el funeral ella le lloró en silencio.__ Bueno y tanto, como que ni una sola lágrima nadie la oyó verter.