martes, 13 de agosto de 2013

RELATO : SUPERSTICIÓN.





Fue la gota que colmó el vaso. Después de todo el invierno preparando el viaje, después de haber ido cincuenta veces a la agencia por culpa de sus estúpidas preguntas, después de las colas  para renovar los pasaportes, después del último madrugón, después……..Ya no podían  existir   más después para mí.

Todo empezó aquella mañana.

Él iba tranquilo, llevaba los billetes de embarque guardados en una especie de cajita que según su gurú los protegerían de ondas malignas.

__¡ Gilipolleces !.__le dije yo.

Aguanté  el hecho de  dar más de un rodeo para no pasar por ninguna terminal ni Stan que contuvieran los , según él, malditos números 13.

Cuando nos llamaron para embarcar creí que todo había pasado, pero la llamada no era para subir al avión, sino para comunicarnos que nuestro vuelo se había retrasado.

Entonces empezó mi calvario. Escucharle su perorata supersticiosa.

__ Mira vidi, me ha dicho el gurú que si me cruzo en este viaje con un trece , puedo sufrir un accidente de avión , otro de circulación y seguramente me tendrán que operar…

__ ¿Trece veces ?. __ Le inquirí socarronamente.

__ Por Dios , vidi , que me da mal yuyu que digas esa palabra.

__ Pues tú la dices continuamente .

__ Ya , pero yo estoy protegido por el brazo sacrosanto del gurú.__ Me respondió mientras frotaba con deleite su cajita embrujada.__

Antes de que le pudiera contestar nos llamaron por megafonía para por fin iniciar nuestro vuelo.

Que sorpresa la mía cuando al subir al avión  los números de los pasajes habían cambiado, y al indicarnos la azafata nuestros asientos  a él le correspondían el número trece y a mí el catorce.

Empezó a temblar como si fuera la  última hoja del otoño bajo el terrible viento, y  ni mi propuesta de cambiarle el asiento , ni la de otros pasajeros que tan sólo querían partir hacia sus vacaciones le hicieron calmarse.

En unos minutos se habían deshecho de nosotros , y yo pude ver como el avión se elevaba en el cielo dejando en tierra firme mis sueños de unas merecidas vacaciones.

Allí , como unos idiotas , con nuestras maletas al lado nos quedamos los dos .

__Mira vidi, se está cumpliendo todo lo que me dijo el gurú. Mejor cogemos un taxi y nos volvemos a casita. __ Y se quedó tan ancho.

Mientras yo me tiraba literalmente de los cabellos , él ya se había  montado en el taxi que nos llevaría a casa dejando  que el taxista metiera las maletas en el maletero. 

Cuando este lo cerró , no pude más que sorprenderme . La matrícula terminaba en trece.

En mi fuero interno me sonreí.

El taxista nada más salir de la terminal encendió la radio.

__ Son exactamente las 13: 13.__ Dijo el locutor.

Él, como un paranoico  saltó sobre el conductor obligándole a parar  en mitad de la autopista.

Un camión plataforma cargado con trece coches se nos vino encima.

En el  hospital , unas horas después miré  en internet el vuelo que habíamos perdido. 

Había aterrizado en las playas de mis sueños sin ninguna dificultad.

Me acerqué a su habitación. Exactamente trece puntos le habían dado  en la cabeza.

 Ya despierto me sonrió y estiró sus brazos hacia mí.

Tal vez el gurú había sido capaz de predecir todo lo que pasaría si se encontraba con el número trece…

…Pero lo que no creo que predijera fueron  las trece patadas en el culo que yo le di.