viernes, 30 de agosto de 2013

CUENTO DE EL CIRCO... Nº 2 EL ELEFANTE Y EL RATÓN.


 EL CIRCO DE LAS MIL CARCAJADAS.


Nº 1 . EL PAYASO LOLO. (  18- 5- 13 )

Nº 2  . EL ELEFANTE Y EL RATÓN .29-8-13 )

EL ELEFANTE Y EL RATÓN

La función  había comenzado de nuevo. Y ahora le tocaba el turno al elefante y al ratón.

El número consistía , en que el  elefante cogiera con su trompa  al ratoncito por la cola y lo balanceara. Entonces todos los niños chillaban – “Elpidio,  Elpidio”-- pues así se llamaba el ratón—“dale su merecido al elefante”.

Y Elpidio   engañándolo, conseguía que el elefante  metiera su cuerpo por un aro  y se quedara atrapado. Entonces le hacía cosquillas en la cola, hasta que este prometía ser bueno con los animales más pequeños.

Después de la última actuación , el ratón   Elpidio  mientras se  comía una loncha de mortadela apoyaba su cabeza en la barriga del  elefante Gualberto.

Entonces  notó unos movimientos extraños en la tripa de su amigo .

 Al principio pensó  que Gualberto estaba comiendo sus cacahuetes  más deprisa que de costumbre, pero cuando le cayó una gran gota  encima de su cabeza, se levantó preocupado .

__Pero Gualberto, amigo ,¿qué te sucede para que llores así?.—Le preguntó  preocupado el ratón  al elefante .

__¡ Ay  amigo, si más no lo vas a entender ! .—Dijo  sonándose la trompa Gualberto.

__¡Parece mentira , la de tiempo que llevamos trabajando juntos y me dices eso !.—Le contestó ofendido Elpidio .

__Es que caramba , estoy cansado  de que siempre se rían todos los niños de mí.—El elefante sollozó un poco más y continuó.

—No es por ti, compadre, pero, no sé  ,siento algo raro dentro de mi pecho  cuando oigo esas vocecitas que dicen : __ ¡¡ A por él,  Elpidio, tú puedes, enséñale lo que es bueno a ese grandote !!.

__   Es que tú  no sabes Gualberto ,__ le contestó el ratón __ que hay por ahí muchos niños grandotes, que se aprovechan de sus compañeros más pequeños. Y tú ayudas a los niños más chiquitos.

__ No te entiendo  Elpidio .— Contestó hipeando el  elefante Gualberto.__  ¿ Qué tiene que ver eso conmigo?.  Tú sabes que yo tengo un cuerpo grandote, pero mi corazón también lo es.

__ Claro que sí  Gualberto, tu eres un amigo genial—le contestó Elpidio.__ Pero algunas veces , todos pensamos que si alguien es grandote y nos hace daño, todos los grandotes son iguales.

__¿Y cómo dices que yo ayudo a los niños más chiquitos?.—Preguntó interesado el elefante Gualberto.

__Muy fácil, los niños chiquitos, piensan que como todos los grandotes, te quieres aprovechar de mí  porque soy más pequeño que tú .—Le explicó el ratón  Elpidio .—Y yo les demuestro , que la fuerza no lo es todo. A veces con un poco de inteligencia y astucia , se puede vencer a alguien más fuerte que tú.

__¿ Me estás diciendo  que yo, el elefante Gualberto, estoy ayudando a esos niños más chiquitos , a intentar superar  con la inteligencia  y no con la violencia , a todos esos niños malos , que tan sólo usan su fuerza, para hacer daño a los demás ?.—Le preguntó el elefante a Elpidio.

__¡Eso es , Gualberto! , lo has dicho como un profesor del cole. – Dijo asombrado Elpidio.

__Es que ni  a  todos los grandotes  nos gusta pegar a los demás, ni somos malos estudiantes .—Le dijo muy serio Gualberto.—Pienso que nunca hay que tener ideas preconcebidas .

__¡Guauu, Gualberto! .—Le dijo atónito  Elpidio__ ¿Qué significa ideas preconcebidas ?.

__Pues son esas ideas que tienes antes de conocer a alguien . –Le intentó explicar el elefante.—Es como si alguien que no te conoce ,  dice que a ti te gusta el queso.

__¡A mí no me gusta el queso, lo odio! .—Le contestó indignado Elpidio__¿Por qué alguien iba a decir una cosa así?.

__Porque a todos los ratones les gusta el queso.__ Le contestó muy serio Gualberto.—Y como a todos los ratones les gusta el queso , y tú eres un ratón, te tiene que gustar el queso, eso es una idea preconcebida.

__Ya entiendo, pero cuando me conozcan ,—dijo el ratón Elpidio—sabrán que yo odio el queso , pero adoro la mortadela. Comprendo.

__Sabes Gualberto,__ señaló  Elpidio __ hoy  tú has aprendido que se puede ayudar a los demás de muchas formas, y me has enseñado  que cada persona es diferente , y  que hay que conocer primero a alguien antes de pensar nada acerca de él.

Contento Gualberto se volvió a tumbar, y Elpidio apoyó de nuevo su cabecita en la barriga de su amigo.

Los dos pensaron lo mismo __¡ Qué estupendo es , tener un amigo como él !.




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