miércoles, 31 de julio de 2013

RELATO : LA DECEPCIÓN .





Hola amigos, hoy quiero compartir con vosotros una noticia.
Mi relato “La decepción “, ha recibido el primer premio en el concurso de relatos de Mablaz-Vampiro creado por Ricardo Muñoz Fajardo.
Después del verano el libro,  con los relatos presentados , estará a la venta.
Animaros y haceros con uno. Os dejo el enlace de Facebook.




LA DECEPCIÓN

Aún recuerdo cuando nos presentaron. Quedé hechizado por tu mirada, tu sonrisa y sobre todo por tu dulce voz.

Yo debí gustarte, pues pude observar como no podías apartar la vista de mí.
Entonces sucedió algo mágico.

Hubo tanta conexión entre los dos que parecíamos uno. Donde tú ibas allí estaba yo. Tú te desvivías por mí, no me faltaba nunca nada, me querías cerca y me susurrabas palabras hermosas.

A cambio yo te mantenía segura y te ofrecía todo lo que estaba en mi mano. 

Éramos una pareja cómplice y feliz.

No sabes la satisfacción que yo sentía, quería declararte todo mi amor, pero me faltaban las palabras . Vivo entre ellas , aunque las siento en mi corazón me cuesta pronunciarlas.

En cambio a ti no te faltan , pero no me lo tomes como un reproche,  me muero por que se haga de día y volver a oírte , es como escuchar el trinar de los pájaros al comienzo de la primavera, revitalizante.

En definitiva me enamoré de ti nada más verte. Eras mi primera chica y sentí en lo más profundo de mi ser que a partir de ese momento serías lo más importante para mí.

Decirte cariño, corazón, me parecían tan manidos que empecé a llamarte mi rum rum, a veces pequeño rum rum, y otras veces gran rum rum , dependía del estado de ánimo en el que estuvieras. Ya ves siempre pendiente de tus peticiones.

¡Qué quieres que te diga, uno tiene alma de poeta!.

¡Hasta le caía bien a tu madre ! . Era como un sueño hecho realidad,  cuando  a veces te dejaban salir hasta tarde era porque sabían que siempre estaría a tu lado, dándote todo mi apoyo. Recuerdo como al irnos tu madre me señalaba y te decía que no te separaras de mí. Tú jurabas estar conmigo toda la jornada, y al final volver juntos.

¡De cuantos problemas te habré librado.!

Era a la vez una sensación de poder y de emoción de saberme necesitado. Entonces no me atrevía a decírtelo cara a cara, pero supongo que eso es el Amor.

Vivía tan feliz estando cerca de ti , respirando el mismo aire que tú, tan absorto estaba que hasta mucho después de que empezara el principio del fin , no me di cuenta.

Ya no conversabas  en las mañanas , a veces quería hablar contigo y ni te molestabas en escucharme.

Salías de casa y ni siquiera sabía dónde estabas.

¿ Qué pasó entre nosotros?. Por el tiempo que hemos compartido me gustaría al menos una explicación.

Han sido dos años, sí, dos años muy duros para mí. Tú puede que los hayas pasado bien , saliendo con tus amigas y yendo de aquí para allá. Pero y yo ¿acaso alguna vez has pensado en mí  no como un mero objeto de disfrute?.

Me has usado, sí ,me siento usado y manipulado y ahora me quieres arrojar a la basura como un objeto viejo. No tienes corazón  rum rum , no tienes corazón.

Pensaba que estabas contenta conmigo , satisfecha. Ahora veo que no. De satisfecha nada. Más bien insatisfecha, según le contaste a esa mujer el otro día por teléfono.

No, yo no te espié  , para nada, jamás se me hubiera ocurrido, pero fue inevitable el escuchar como despotricabas sobre mí. No tienes vergüenza.

¿Desde cuándo se dicen esas cosas de alguien que te ha salvado la vida más de una vez? . ¡Y a una extraña!.

Bien, tal vez la expresión de salvarte la vida no es totalmente exacta, pero…¿Qué hubieras hecho sin mí aquel día que te perdiste por Madrid? . Y dime ¿cuántas veces te he sacado las castañas del fuego?.

Eres una ingrata.

Sabía que algo gordo estaba a punto de pasar y aquella mañana ocurrió lo que nadie quiere que ocurra, lo que  intuía que tarde o temprano sucedería.

Nos fuimos de tiendas, a ti te encanta ir de tiendas, no me lo vayas a negar a estas alturas después de haberme agotado varias veces recorriendo los centros comerciales.

Y justo te paraste en la tienda que más odio.

No , no es de lencería, ni de moda, ni de la que está llena de carteles con rebajas.

No . Te paraste en la tienda de electrónica y con mirada hipnotizadora te quedaste mirando una oferta.

Me sentí sucio, vendido.

“ Móvil de última generación,  Rebajamos 50 euros  si nos traes tu móvil viejo”.

Aquello me tocó el alma. ¿Yo un móvil viejo?.

Te conozco,  cuando sacaste la lengua y te relamiste supe que mi muerte estaba cerca.