domingo, 21 de julio de 2013

HISTORIA DE UN SUICIDIO : PARTE 4º Y FINAL.






Ya en la calle no  quiso  ir a la peluquería de siempre, hacía mucho que no iba por allí y le harían preguntas. Se decidió por una discreta  que había visto hace tiempo, una peluquería sencilla de esas que todavía quedan en los pisos con un cartelito en el portal. Se sintió a gusto, pensó que allí no la conocería nadie.

Pidió lavado corte y tinte. La encargada mientras le  iba lavando  le ofreció una oferta. Mientras actuaba el tinte  podría hacerle la manicura a mitad de precio. 

El dinero allí donde fuera no le iba a hacer falta  y lo mejor sería presentarse lo más guapa posible .

Cuando  salió  de la peluquería  unas horas después, con su nuevo peinado fue capaz, por primera  vez  en mucho tiempo de sonreírse a sí misma  al verse reflejada en un escaparate.  Sus manos le parecieron perfectas y cuando  dos chicos la silbaron al pasar pensó  que tal vez  no todo estaba acabado.

Se  vio  guapa, y eso le insufló unas energías que hacía tiempo no sentía .

En ese momento  precisó de   algo que llevaba mucho tiempo sin hacer, tuvo la necesidad de hablar con alguien y como le daba vergüenza llamar a su madre porque no tenía ganas de dar explicaciones,  fue a un locutorio próximo y llamó a  su amiga Loli  con la que hacía tiempo no hablaba. No quería  despedirse , sólo quería saber del mundo. La primera vez en mucho tiempo que no se miraba el ombligo.

Se quedó asombrada de las cosas que le contó. Lo mal que lo había pasado. Le preguntó por qué no la había llamado. Se dio cuenta  de  que hacía semanas no tenía teléfono. Su amiga había perdido a sus padres. Intuyó un pequeño tono de reproche en la voz cansada de Loli. No pudo consolarla, colgó el teléfono  pensativa.

Fue incapaz de hacer más llamadas,  se le acababa de retirar un velo de los ojos. Iba a hacer la estupidez más grande que uno puede cometer y por motivos equivocados. No la llevaba al suicidio  la muerte de un hijo ni la desaparición de un familiar querido, sino el robo y abandono  por parte de un ser despreciable .

Notó en su amiga el dolor tan grande que sentía por la pérdida de sus padres. 

Fue un accidente, nadie lo pudo evitar. Ella  iba a hacer pasar a los dos seres que más quería en este mundo por ese sufrimiento y lo más grave  lo iba hacer a sabiendas.

Camino de casa se dio cuenta. Era una completa egoísta. Todos estos meses llorando por un hombre que nunca la había querido. Su hermana dispuesta a sacrificar su matrimonio . La portera  llevándole  comida . Su amiga necesitándola  y  ella pensando en sí misma como una niña, llorando y queriendo que los demás le arreglaran sus problemas.

Ahora lo vio claro, debía luchar  sino por ella, sí por ellas.

Entrando en casa, lo primero que hizo fue tirar todas las pastillas a  la basura. 

Y mañana lo primero que haría  sería llamar a María  y pedirle perdón .Le debía una explicación puesto que su amiga había puesto  en ella su confianza.

Después llamaría a su madre, irían  juntas a comer  , reconocería sus errores. 

Pediría perdón a Carmen y a Sebas.

Si, ahora se sentía capaz de todo.

Notaba como un mundo nuevo se abría a sus pies. Ya no se sentía abandonada, tal vez ridícula por todos esos pensamientos que había tenido.

Buscaría un trabajo, trabajaría mañana y tarde, haría que su madre y su hermana estuvieran orgullosas ,  volvería a conquistar la amistad de María . 

Había  pasado por un bache que le había enseñado que en esta vida nada es de color  de rosa. Ahora sabía con quien contaba, y ella  no  era más  que la estúpida mujer  que se había dejado engañar por un hombre.

 Tenía confianza en sí misma. Tanto creyó  que estaba recuperada,  que se quiso poner a prueba. Volvería  esa  noche  a oír el  CD  que le regaló Luis.   

Quería saber si  escuchar de nuevo esas canciones  y recordarle,  le harían llorar de nuevo, ver en definitiva,  si ya estaba lista para salir al mundo y decirles a todos que era una mujer nueva.

Recordando  ese baño que se dio la noche pasada donde  tanto lloró, pensó   en lo que puede uno cambiar en un momento.  Cinco meses de oscuridad y en un día se le habían abierto los ojos. Acercarnos a los demás nos permite sentirnos mejor con nosotros mismos y las cosas ya no las vemos tan negras.

Tan feliz estaba que no recordó la carta que estaba encima de  su carpeta  en el escritorio de su dormitorio. Pensó que tenía todo el tiempo del mundo para desandar lo andado .Era increíble la diferencia, ahora se sentía con fuerzas para afrontar lo que hace unos días no podía ni imaginarse.

Llenó el baño  le echó unas sales y puso el CD , ese que  la noche anterior le desgarraba el alma. Ahora pretendía disfrutar de las bandas sonoras, no quería que el recuerdo de Luis le hiciera evitar ciertas melodías. Era hora de cicatrizar las heridas.

Se sumergió en el agua caliente oyendo la primera canción. Se dio cuenta de lo boba  que había sido, perder la cabeza por un hombre de tan mal gusto…

__Sí , estoy en el camino de retorno__ .Ahora en su corazón no había dolor sino vergüenza. Eso se podía arreglar, nunca nadie sabría  lo lejos que su desesperación la había llevado. Ahora su autoestima estaba mejorando, sabía que aún le quedaba un largo camino hasta la total recuperación, pero se sentía capaz de demostrar a su familia que podía corresponder a todo su amor.

 Y riendo  como una niña pequeña chapoteó en el agua, por fin  después de  tantos meses se sentía viva .

 La lástima es que al hacerlo, del ímpetu, movió  tanto los brazos que golpeando la banqueta  de al lado  de la bañera donde tenía colocado el compacto, hizo que este se tambaleara. Fueron unos segundos los que tardó en sumergirse en el agua, quedando colgado del cable.

Fue tan rápido que  no supo lo que pasaba  mientras sentía moverse su cuerpo bajo el  impulso de la corriente eléctrica.

 Notó  algo  parecido a un rayo  que le llegaba hasta el cerebro, después unos espasmos y luego nada. Allí quedó, inerte en la bañera.

Al contacto del aparato con el agua  hubo una descarga que dejó sin luz a todo el bloque.

A esas horas estaban en casa  todos los vecinos, al darse cuenta de que el apagón se había producido sólo en su edificio, bajaron al cuarto de la luz en el sótano  y constataron que se había fundido un fusible.

Mandaron a la portera a buscar a  un electricista que pudiera subsanar la avería  y mientras  , cavilaban donde se podía haber producido la descarga eléctrica capaz de fundir el fusible general.

Al ser pisos viejos, cada casa no disponía de un diferencial y si había una subida de tensión  saltaba el fusible general, pero esta vez había sido tan alta que fue capaz de fundirlo.

Alarmados confirmaron que de todos los vecinos sólo faltaba ella .

Al llegar a su casa golpearon  la puerta pero no obtuvieron respuesta.  Preocupados pues  sabían qué hacía  tiempo  no salía de casa,  y de todos era conocido  su estado mental  miraron a Manoli  , su vecina de escalera. Manoli supo lo que estaban pensando  y rápida marchó al piso. Cuando  regresó ,  con manos temblorosas abrió la puerta con la llave, que dos años antes ,  en un intercambio entre vecinas, le había dado.

Lo primero que vieron gracias a las linternas, pues todavía el técnico no había cambiado el fusible, fueron montones de bolsas que parecían de ropa, apiladas a la entrada y una caja grande de plástico dirigida a una tal Carmen.

Recorrieron  el piso, muy limpio  según  observó Manoli  hasta llegar al cuarto de baño.

Allí en la bañera con la paz pintada en su rostro  yacía ella, con el  compacto entre sus piernas.

Todos se agolparon en la puerta y coincidieron en lo mismo.

__ Pobre mujer se veía venir,  era cuestión de tiempo__



 Por la mañana  a primera hora llegaron al piso  su madre y su hermana. Venían de haber pasado la noche en el hospital. Después de haberla identificado no fueron capaces de volver a casa y dormir. Se  encontraban totalmente abrumadas pues las últimas noticias de hace apenas dos días, cuando las llamó la portera, les hizo albergar ciertas esperanzas sobre  su recuperación.

Creían que estaba en el buen camino  y que necesitaba demostrar y demostrarse por amor propio que ella solita sería capaz de salir del trance en el que se hallaba, por eso rehusaba apoyo y había cortado el teléfono

La información sobre su estado la obtenían de la portera, esta les trasmitía cualquier cambio que notaba, era la única del bloque con la que se relacionaba y la que le iba suministrando los alimentos que ellas se molestaban en prepararla.

Nunca estuvo sola, sin que se diera cuenta, en la sombra las dos la cuidaban y vigilaban.  En estos últimos días habían creído ver ánimo en ella, algo de actividad en su vida y pensaron que lo estaba empezando a superar. Por eso el leer esa carta que  encontraron encima del escritorio  les supuso un mazazo atroz.

Se preguntaban  cómo  tan  vital siempre,  tan independiente se había dejado llevar  de esa manera  por el desánimo y no había sido capaz de afrontarlo.

Se sentían irritadas, enfadadas , no podían comprender su decisión.

Viendo su piso cuidado, limpio hasta  la exageración, con las bolsas llenas de ropa, la caja preparada para Carmen  y sobre todo la carta, tuvieron que admitir  que fue su voluntad  el dejarlas.

Tenían que perdonarle  todo el daño que les había hecho al decidir que valía más el dolor que él le había producido, que el que ahora les estaba causando a ellas. Tal vez, ella no era tan fuerte como  pensaban. Quizá lo que llevó durante toda su vida fue una simple careta. 
                                                                              


FIN