sábado, 11 de mayo de 2013

RELATO : EL LIBRO 2ª PARTE .

 


     

Buenos días, hoy os colgamos la 

segunda parte del relato  

 EL  LIBRO 







Empezó a recapacitar  y decidió ir a lo más obvio. El único hilo por el que podía tirar era su propia editorial, era tan fácil que lo había rechazado de pleno…, hasta ahora  ¿ sería tal vez  que no habían intentado vender ningún libro para  una vez su hermana sabedora del hecho  de que aquello no tenía futuro se lo vendiera a un precio ínfimo?  

Llamó a Marisa por teléfono guardándose sus sospechas  y le preguntó si tenía que pagarle algo  en concepto de seguridad privada.

--No me hagas reír cariño --le contestó Marisa .—No podemos perder nuestros beneficios en una cosa tan frívola. Tú sabes que nuestros clientes son casi todos niños . ¿No creerás  que uno va a disparate con un tirachinas si no le gusta tu dibujo…?.—Se oyó el silencio  al otro lado de la línea.—Perdona Bárbara, no me acordaba de lo de tu hermana .

--Entonces  Marisa , ¿por qué accediste a publicar  el libro de mi hermana ? .—Preguntó muy enfadada .

--Hija, te pusiste tan pesada… --contestó evasiva Marisa.

Colgó el teléfono y empezó a caminar por el salón, arriba y abajo. En realidad no creía seriamente que su editorial tuviera nada que ver, no necesitaban vender los derechos de autor del libro . Si tenían algo que ver  mejor dejar las cosas como estaban y hacer caja ¿ para qué complicarse con una venta que hubiera resultado sospechosa?.

No , definitivamente rechazó esa teoría, máxime, cuando no habían puesto seguridad privada. ¿ Entonces de donde salió ese  guarda de seguridad? . Estaba convencida que algo tenía que ver. ¿ Qué hacía allí ?. ¿ Quién le había contratado?.

Estaba desesperada, a punto de volverse loca. Recordó la de novelas de misterio que había leído y la impresión al final de las mismas  de que si hubiera puesto un poco más de empeño habría sido capaz de descifrarlas.

 Pero ahora  no era una novela, se  estaba tratando de la vida de Lili . Llamó a la clínica a interesarse por su estado. Estaba estable, pero era  inviable la petición de hacerla  una visita. El doctor estaba de viaje y sin su autorización  no podrían permitirle el acceso a la unidad de cuidados intensivos.

Se preparó una tila pues tenía los nervios de punta. No podía concentrarse y decidió tomar una pastilla para dormir e intentar descansar un poco, tal vez mañana  con la cabeza fría razonaría mejor.

¿ Qué le llevó a Liliana a firmar semejante testamento vital  ?  . Eso sólo se hace si  sabes que estás gravemente enfermo……… ¿Estaba su hermana enferma y no lo había comunicado a la familia?  . Tal vez esa era la explicación pues en el testamento sólo hacía alusión a temas estrictamente médicos, no decía nada de herencias.

 No tenía nada que dejar . La verdad es que en esos momentos las cosas no le iban demasiado bien. Conseguía llegar a fin de mes gracias al dinero que obtenía por la venta del cuento ya que su sueldo apenas le daba para pagar la hipoteca.

La tila junto a la pastilla empezaron a hacer efecto y media hora después estaba dormida tumbada en el sofá.

“ Había una vez un lobo muy grande y muy peludo llamado Pedro  que llevaba una gran G  en el pecho . Este lobo  cogió a Caperucita envuelta en su capa roja y la tumbó  en una carretilla blanca  adornada con una gran cruz y la cara de una Virgen  . Pedro, el lobo, después de acostarla en la carretilla se subió delante encima de la rueda y mientras dos cerditos vestidos de blanco empujaban calle abajo la carretilla iba haciendo sonar una bocina – moicccc   moicccc   moiccccc  . “”

Bárbara   despertó sobresaltada  al  oír en su cabeza el tercer  moiccc. Tardó  segundos en comprender el significado de su sueño. Naturalmente, una ilustradora como ella tan sólo podía soñar  en dibujos animados .
Se metió en internet, y  en menos de un minuto tenía  en la pantalla del monitor el mismo logotipo con la gran G en medio que acababa de soñar. Conduciendo hasta la sede de la compañía de seguridad recordó  oír  a su hermana  en un momento de la mañana llamar   Pedro al guarda de seguridad de su caseta. Hasta ahora no se había acordado pero al relajarse  su sueño se lo había desvelado.

Como se imaginaba que una compañía de seguridad no daría los datos de sus empleados  se quedó fuera observando. Viendo entrar a unos trabajadores estuvo segura de que era el mismo uniforme que llevaba el guardia de seguridad  la mañana del incidente.

¿Qué hacer ahora?. Ella se dedicaba a dibujar. La que tenía ideas extrañas  era su hermana, pero ahora tendría que idear algo  que la condujera al final de todo esto.

A media mañana  tenía aparcado el coche lo bastante cerca de la puerta de la clínica  “el socorro “  como para ver a todo aquel que entrara o saliera. 

No recordaba bien todos los puntos  que escribió en su cuaderno. Eso no le preocupaba tanto como el sentirse observada y seguida. ¿ Quién la  acechaba  y por qué ? .

Bárbara  seguía sentada en su coche .Mientras todos estos pensamientos  se cruzaban por su mente miraba hacia la puerta de la clínica. De repente  se quedó mirando fijamente a un  hombre que salió por la puerta, respiró profundamente y encendió un cigarrillo. Al  hacerlo dejó a la vista sus velludos brazos.

Estaba segura . Era él. Era el mismo que aquella maldita mañana la retiró a ella del lado de Lili  .  No tuvo que esperar mucho tiempo hasta que llegó una ambulancia ,reconoció inmediatamente la gran cruz roja y la cara de la Virgen del perpetuo Socorro, igual  que tenía la ambulancia donde aquel día se llevaron a su hermana.

Era fácil suponer para quién trabajaban , para  el doctor Matías.

Pero si el doctor Matías les había mandado allí era porque sabía que los disparos se iban a producir, lo que quería decir que la señora también estaba en el ajo. No podía ser una coincidencia.

Lo único que le daba fuerzas era pensar que tal vez no la querían muerta, sino incomunicada por alguna extraña razón. Si su intención hubiera sido matarla lo más probable es que ya lo hubieran hecho, entonces ¿ qué podía tener ella que les pudiera interesar? , ¿ se había metido, tal vez en algún lío ?. Ya había quedado claro que económicamente estaba mal… Bueno , su libro se había vendido mucho, tal vez era eso,  debía haber una conexión entre el doctor Matías y la editorial Relatos y Cuentos  S. A.

Llamó a la clínica desde el coche  y pidió ver a su hermana. De nuevo se lo denegaron  y le pidieron amablemente que dejaran de llamar, si se produjera cualquier cambio los llamarían de inmediato.

De repente se hizo la luz. Volvió a llamar a Marisa y esta le aseguró que vendió el contrato del libro  a Relatos y Cuentos  S. A. ,  tal cual lo tenía estipulado con su hermana  .

Por lo que ahora , meditaba Bárbara, su hermana  tenía una bonita fortuna. La editorial también , pero a lo mejor querían más parte del pastel.

Había que centrarse en la editorial, como ya era hora de la comida marchó a un Vips cercano  y antes de comprarse un par de sándwiches  buscó en la sección de librería. Por suerte  quedaba un libro de Lili . Lo abrió y apuntó la dirección de la imprenta  donde seguramente le podrían dar datos sobre esa editorial.

Buscó la calle en el navegador del coche y partió hacia allí. No cerraban a mediodía  y entró esperando encontrar algo por donde seguir buscando.

Era la primera vez que trabajaban con esa editorial . Era de nueva creación  pero totalmente legítimo , le contestaron a sus insinuaciones de fraude, pues  ellos siempre trabajaban   en base a los depósitos legales, cuando  un libro ya había sido publicado y tuviera un I.S.B. asignado.

--Como curiosidad le puedo decir que los primeros cientos de  libros  se imprimieron  antes de la gran demanda. Luego tuvimos que ir a destajo.—Le contó un operario.

--¿Quién daba la orden de imprimir más libros ?. Preguntó.

-- Directamente  nos llamaba cada librería  pues no se podían poner en contacto con nadie, lo que ha supuesto todavía más problemas. Pero hemos salido airosos, pudimos entregar todos los pedidos a tiempo gracias a que nos avisaron de que esto podía suceder—Contestó orgulloso.

Resignada marchó hacia el coche sin más información , pues el contrato de confidencialidad les impedía dar  datos de los socios de la editorial.

Regresó y volvió a aparcar cerca de la clínica. Desde allí podía observar  a todos los que entraran o salieran.

Siguió dándole vueltas al tema del libro y a las ventas conseguidas en sólo cinco días. Pero el libro seguía vendiéndose y las ganancias aumentarían considerablemente.

 Si su hermana  hubiera muerto el día de los disparos los derechos del libro hubieran ido a parar directamente a sus padres, por lo que debían mantenerla con vida hasta que firmara un  testamento dejándoles todo a ellos. ¿ Pero…  quiénes eran ellos ?. En cuanto  lo hiciera se desharían de ella . ¿ Por qué no  había firmado  todavía ?. Podía haber dos razones , que estuviera todavía inconsciente como aseguraban en sus partes médicos, o porque se negaba a hacerlo. Su hermana era muy terca, pero si no sabía que su libro estaba teniendo tanto éxito , bien podría venderles sus derechos, pero seguramente antes de hacerlo querría ver a su familia o consultar con los abogados de la editorial de Marisa, a no ser que le enseñaran el acuerdo que hizo esta con ellos . Pero de todas formas le parecería extraño tanta prisa, y después de estar al borde de la muerte se supone que para ella sería primordial ver a los suyos.

 Resumiendo , se dijo Bárbara o sigue inconsciente  o la tienen secuestrada torturándola hasta que firme . Si estaba inconsciente como decían  no había motivo alguno para no dejar que la vieran , con esta actitud  se hacían sospechosos.

Ya hacía cinco  días de los disparos y en los partes médicos ponía que estaba estable, ¿ por qué no dejaban que la familia la visitase?.

No. Su hermana estaba consciente, tal vez no le ponían sedantes esperando que el dolor la doblegara.

Tenía que hacer algo y ya. En cuanto se rindiera y firmara, sería como firmar su sentencia de muerte. No creía que pudiera aguantar más,  el dolor sería insoportable.

El médico tenía una buena excusa ante su muerte, cualquier infección que incluso él mismo le provocara  sería admitido como causante del deceso. Diría que habían hecho todo lo posible pero los dos tiros le habían afectado zonas vitales. Sobre todo le protegía que ella había confiado en él  cuando estaba en plenas facultades, cosa que aún no se podía explicar.

Pero no era momento de seguir pensando, debía actuar rápido, no era razonable pedir ayuda . Contactar con alguien , explicarlo todo y trazar un plan  llevaría demasiado tiempo  y eso es lo que no tenía. Hizo una llamada telefónica . Escondió su documentación debajo del asiento .  Resuelta  cerró la puerta de un golpe ,  se rajó los pantalones  y parada en medio de la acera, esperó a que pasara un coche . Cuando vio aparecer uno  se preparó y antes de que llegara a su altura hizo amago de cruzar la calzada. Se oyó  un frenazo en seco y ella se tiró encima del capot .

 Cuando el  conductor salió del coche  , ella se dejó resbalar hasta la calzada  y quedó inerte con los ojos cerrados .

Mientras la trasladaban dentro de la clínica , se felicitó por su idea. Allí en su coche, estuvo dándole vueltas a como poder entrar en la clínica, hasta que vio a un hombre escayolado  traspasar la puerta como si tal cosa. ¿ Qué mejor que estar enfermo o parecerlo para entrar en una clínica sin levantar sospechas?.

El doctor que la atendió fue muy simpático, comprendió que ella no llevara la tarjeta médica de la sociedad  médica a la que pertenecía y no pudieron llamar para confirmarlo, porque el atropello  la había dejado una amnesia un poco particular. Sólo se acordaba de su nombre, por supuesto falso,  y de  la sociedad a la que pertenecía , que naturalmente  trabajaba con la clínica, como tan amablemente la había indicado la señorita de la centralita unos minutos antes por teléfono.

Ella pidió que no la  llevaran a otro hospital. No tuvieron inconveniente en ingresarla, sobre todo porque se quejaba de un fuerte dolor en la parte posterior de la cabeza, pero milagrosamente, no tenía nada roto. Después de una revisión de rutina la derivaron a planta .

El conductor que la había “  atropellado “, estuvo esperando  hasta que le confirmaron que estaba bien. Tan solo la dejarían en observación  por si  apareciera algún  problema de resueltas del  golpe en la cabeza. Prometió llamar por la mañana para interesarse por su estado.


CONTINUARÁ...