martes, 2 de abril de 2013

RELATO : LA RECETA




Hoy quiero mandaros un relato.

 NO . No os asustéis , no es un  relato de humor negro, es un relato que hace tiempo me leyeron en un concurso de la radio.

Tengo que dar las gracias a Don Andrés Amorós que con mucho mimo y empeño me lo corrigió .__ ¡¡¡¡¡¡ Necesito un editor que ponga freno a mis meteduras de pata!!!!!!. 

Además  me encantó como lo leyó, parecía que le daba vida .
Es un relato  que como bien dijo el señor Amorós , no tiene más fin que el hacer pasar a sus lectores un rato agradable.

Espero que os haga esbozar al menos una leve sonrisa, y que disfrutéis con la ilustración de Lola.


LA  RECETA

Su relación con Alberto  iba de mal en peor , tenía  que hacer algo.

En el programa  la tarde con Herrero decían que para mantener viva una relación y sobre todo  para recuperar una que estuviera haciendo aguas, era preciso una buena cena romántica.

Buscó una receta que  no  fuera muy complicada, compró lo necesario , ya en casa lo  preparó todo concienzudamente,  lo metió en el horno . En  cuestión de una  hora , el asado  estaría listo. Justo el tiempo que ella  tenía  para preparar la mesa , arreglarse un poco , y esperarle  con las velas encendidas.

Justo cuando creyó    oír  el ascensor encendió las velas  en la mesita de la cocina, pensó  que era más íntimo  que  en el comedor.

Mantelería  de encaje , velas rojas, vajilla por estrenar, cubertería impecable.

Nadie   podría decir   que ese día  ella no  merecía encontrar   por fin , esa llama del amor  que llevaba tanto tiempo buscando.

 Pero no .No era él .  Un poco decepcionada miró el horno, aún le faltaba dorarse un poco.  Llegaba tarde, como siempre. Pensó  pasar el tiempo leyendo  una  revista en   el sofá .

Al poco , los ojos se le cerraron y  se quedó completamente dormida.

La despertó una sensación de ahogo , al oír  golpes en la puerta intentó acercarse a ella , pero no pudo , de la cocina salían unas llamas tremendas  , un olor intenso a quemado. Se quedó  totalmente paralizada, no sabía qué  hacer, pensó que eran los últimos momentos de su vida.

De repente  sintió un estrépito ,  la puerta se vino abajo. Se quedó  muda, cuando un bombero, acercándose a ella, la rescató  de entre las llamas.

 Habían pasado más de dos horas  desde  que Alberto debería  haberse presentado en su casa , por eso había sucedido todo. De nuevo , él le había dado plantón.

Ya en la calle  , todavía en brazos de su salvador , que parecía no querer soltarla,  se miraron a la cara y ella vio  en sus ojos la pasión.

Tenían razón en la radio, en el programa de Luis Herrero,  no hay nada como preparar una buena cena para encontrar el verdadero amor.