sábado, 13 de abril de 2013

RELATO : EL ENSUEÑO





Hoy os voy a dejar una historia triste, pero he sido verdaderamente consciente de la profundidad del dolor cuando he visto la ilustración.





EL ENSUEÑO 

Pensó  que esta vez  por fin lo había logrado.

Había escrito la mejor  novela  de su vida. Era genial, tenía un principio absorbente que  te impedía totalmente dejar la lectura y poco a poco , según se iba acercando el final ya con los nervios de punta, el lector se encontraba con un desenlace sorprendente.

Llamó a Cristina , su mujer, su más fiel lectora y a la vez , la crítica más dura . 

Mientras preparaba la cena para sus dos hijos pequeños esperó pacientemente a que ella en el despacho  acabara la lectura y le diera su beneplácito  para mandarla a la editorial.

 Cenaron los niños, unos angelotes de  cuatro y seis años que eran la razón junto con Cristina de su existencia. Recogió la mesa  y dándoles las buenas noches los acostó. El corazón se le salía del pecho esperando el comentario de su mujer.

 Era casi media noche  cuando  Cristina entró en el salón . Con una gran sonrisa en su cara él  pudo intuir de inmediato que a ella le había encantado  esta nueva novela.

Abrieron una botella de un buen vino y brindaron por un triunfo cercano.

Era tarde cuando se fueron a la cama y él le dijo que mañana iría solo al médico, era  una revisión  rutinaria y no merecía la pena que ella lo acompañase.

En la consulta, el médico después de unas pocas pruebas  mandó inmediatamente su ingreso.

En el hospital no pudo recibir ninguna visita, pues según los facultativos su estado revestía una máxima gravedad.

Estuvo casi un mes ingresado siendo obligado a medicarse diariamente. 

Prometiendo seguir tomando la medicación  en casa le dieron el alta

En el taxi, de regreso , estaba deseando volver a ver a su mujer y a los niños.

Ya en casa impaciente los llamó. Nadie le contestó. La casa estaba vacía.  En el despacho vio su novela  y se puso  a releerla.

No entendía nada. Todos los folios  estaban llenos de garabatos como de niño pequeño. ¿Dónde estaba su novela, la mejor novela del mundo  ?

Y lo peor de todo, ¿dónde estaba su familia?. Su mirada se dirigió al sobre que aún llevaba consigo, era del hospital psiquiátrico.

Recordó  lo que le decía el psiquiatra  a diario. El , no tenía a nadie, vivía solo , era un enfermo psicótico, debía tomarse las medicinas todos los días de su vida.

Totalmente hundido, comprendiendo que todo estaba en su cabeza, decidió que prefería su vida de sueños rodeado de una familia que le quería,  aunque fuera imaginaria, que la soledad de ese piso. Tiró las pastillas al inodoro.