miércoles, 20 de marzo de 2013

CUENTO INFANTIL DEL CIRCO... LAS DOS PULGAS.



Hola, queremos compartir con vosotros uno de los cuentos que 

pertenecen a la colección de " el circo de las mil carcajadas".En 

 este cuento nos vemos Lola y yo bastante identificadas. Si os gusta 

ya iremos colgando los demás cuentos.

Nos gusta escribir e ilustrar sobre anécdotas y cosas sencillas que 

nos pueden ocurrir en la vida diaria , pues como siempre dicen los 

payasos, la vida hay que tomarla con humor, sin llegar a tomarse las 

cosas demasiado en serio  , y saber contagiar a los demás de esta 

misma alegría .  ¡¡¡Esperamos que os guste el cuento!!!.

Patricia.











 LAS DOS PULGAS



La pulga Lola vivía junto a su hermana la pulga Patricia hacía

 mucho tiempo en un cuarto cerrado de un viejo edificio del centro 

de la ciudad.

Un día, el nuevo propietario del piso donde vivían las dos  pulgas  

mandó desinsectar la casa.  Lola tuvo que auxiliar a su hermana y 

saliendo por la ventana se descolgaron al piso de abajo.

Tuvieron mucha suerte de que en ese piso viviera un domador de 

pulgas, y en cuanto las vio, porque un domador de pulgas tiene una 

vista especial para ver pulgas, las convenció de que con él podrían 

vivir cómodamente.


La pulga Lola, la hermana mayor, decidió que eso era lo mejor para 

las dos, y junto a su hermana la pulga Patricia, comenzaron  a 

entrenarse con el domador .


 Edelmiro , el domador de pulgas , hacía  mucho tiempo que no 

encontraba unas pulgas tan listas y guapas  como las pulgas Lola y 

Patricia. Nada más ver como saltaron a su casa por el balcón se dio 

cuenta de que con ellas tenía una mina de oro.


Saltito para aquí, saltito para allá, en dos tardes y media le cogieron 

el tranquillo a aquello de saltar a través de un pequeño aro que 

Edelmiro sujetaba con dos dedos.


Edelmiro al terminar sus vacaciones volvió al circo de las mil 

carcajadas donde trabajaba, y muy orgulloso, enseñó a sus 

compañeros sus nuevos hallazgos.


Las pulgas Lola y Patricia vivían felices y contentas por tener un 

hogar y poder seguir viviendo juntas.


Las dos pulgas estaban conformes con su destino, hasta que un día  

la pulga Lola se tropezó con un cubito de hielo  que se le había 

caído a un niño de su refresco. Lo que podía haber sido un 

accidente, se convirtió en lo mejor que le podía haber pasado.


Lola, de repente  se dio cuenta de que era capaz de hacer más cosas 

que dar saltitos en la mesita cubierta con un tapete verde que 

Edelmiro ponía en la mitad de la pista del circo. ¡ Aquello era 

ridículo!, ella tenía muchas más habilidades.—Sí--, se dijo , -- ella 

podía hacer muchas más cosas.


Todas las noches se las pasaba Lola patinando sobre todos los 

restos de hielitos que dejaban los niños cuando se iban del circo. 

Tanto le gustaba que decidió hablar con su hermana y convencerla 

de que entre las dos, podían preparar un número.


Patricia se involucró tanto en la aspiración de Lola, que entre las 

dos pulgas se inventaron un nuevo baile sobre hielo. Las dos pulgas, 

Lola y Patricia estaban convencidas  de que su baile era único en 

los circos, y  después de entrenar muchísimo  le enseñaron a 

Edelmiro su nuevo número.


Lo malo es que Edelmiro  pensaba que las pulgas  sólo podían dar 

saltitos y rotundamente les dijo a las dos pulgas que aquel baile no 

sería un éxito.


Las dos pulgas después de su última actuación estaban 

verdaderamente enfadadas.


--¡Estoy harta!.—Gritó la pulga Lola.— ¡Una cosa es que Edelmiro 

nos haya dado un hogar  y otra que nos tenga aquí dando saltitos 

como dos tontas!.


--Jo, Lola, yo quisiera saltar un poco más alto y un poco más lejos.

—Dijo gimoteando la pulga Patricia.—Pero Edelmiro dice que soy 

un poco pequeña para eso…


--¡Tonterías!, eres lo suficientemente capaz de saltar…¡hasta dónde 

tú quieras!—Le dijo remarcando sus palabras con un dedito la 

pulga Lola.


--Ya Lola, pero Edelmiro nos tiene dicho –dijo volviendo a 

lloriquear la pulga Patricia-- que no valemos más que para dar un 

par de saltitos.


--Nosotras valemos para todo lo que queramos.—Dijo con 

confianza la pulga Lola.—Sólo hay que proponérselo. En la 

próxima actuación vamos a salir y enseñarles a todos lo que somos 

capaces de hacer.—Sentenció la pulga Lola con la mirada firme.


--Tengo miedo Lola.---A la pulga Patricia le temblaba la voz.—¿Y 

si Edelmiro se enfada y nos echa?. Estamos tan bien aquí...¿Para 

qué vamos a complicarnos la vida?.


--Patricia acuérdate de lo que nos decían siempre papá y mamá ,-- 

”si no luchas por lo que tú quieres, ¿quién va a hacerlo por ti? “--.

—Le contestó desafiante la pulga Lola.


La pulga Lola animó tanto a su hermana la pulga Patricia  que le 

llegó a contagiar su alegría y determinación en este nuevo proyecto. 

Lola consiguió que la falta de energía de Patricia se transformara e 

hiciera que ésta luchara junto a su hermana en intentar hacer 

realidad su sueño de bailar sobre hielo delante de todo el público .


Al día siguiente en el momento de su actuación , en vez de saltar a 

través del aro como siempre, Lola y Patricia ejecutaron el baile 

sobre hielo que habían creado juntas.


Las dos pulgas, unas simples pulgas habían conseguido que todo el 

público del circo estuviera callado observando atentamente su 

número.


Los aplausos  que recibieron hicieron que Lola y Patricia se 

abrazaran llorando de la emoción que sentían.


Edelmiro reconoció que se había equivocado. Se dio cuenta de que 

hay que dejar que si una persona quiere tratar de  mejorar en algo 

hay que respetarlo e intentar ayudarla en lo que se pueda.


Está muy bien soñar, es gratificante pero…….


A veces los sueños no tienen por qué ser sólo sueños. Con un poco 

de esfuerzo algunos se pueden convertir en realidad.